Carboplatino

El carboplatino es un fármaco de quimioterapia usado para el tratamiento de diversos tipos de cáncer. La Food and Drug Admistration de los Estados Unidos aprobó su uso para el tratamiento de pacientes con cáncer de ovario y cáncer pulmonar no microcítico. Los oncólogos usan con frecuencia el carboplatino “sin estar autorizado su uso” en otros tipos de cáncer. El cáncer testicular, estomacal, y el de vejiga están entre aquellos tratados con carboplatino, así como otros carcinomas.

El carboplatino es uno de los fármacos de quimioterapia más utilizados. A menudo es administrado a los pacientes como parte de regímenes de combinación de dos o más medicamentos. El carboplatino se ha consolidado por sí mismo como un arma de valor incalculable en el arsenal.

¿Qué es este agente de quimioterapia?

El carboplatino mata a las células cancerosas mediante la unión al ADN e interfiriendo con los mecanismos reparadores de las células, lo que finalmente conlleva la muerte celular. Este es clasificado como agente alquilante (los agentes alquilantes pueden ser usados para la mayoría de tipos de cáncer, pero son generalmente considerados como agentes de gran valor en el tratamiento del cáncer de crecimiento lento). El carboplatino y otros medicamentos basados en el platino se adhieren químicamente con tiosulfuros y grupos amino en los ácidos nucleicos de las células.

El carboplatino es a veces considerado como una “segunda generación” de drogas de platino. La primera generación consistió en el fármaco cisplatino, que saltó a la fama en la década de 1970. El carboplatino fue diseñado y planeado como una mejora – un fármaco que trabaja en gran medida del mismo modo, con igual mecanismo químico, pero con mejores propiedades bioquímicas que no producirían efectos secundarios tan desagradables. La idea era que con menos efectos secundarios, dosis más altas podían ser administradas y efecto contra el cáncer podría incrementarse.

El carboplatino difiere químicamente del cisplatino por ser una molécula más grande, con un ligando de dicarboxilato. Esto ralentiza la degradación metabólica del agente (que permanece en el cuerpo por más tiempo) y reduce la velocidad de formación de subproductos tóxicos.

Los ligandos pueden ser desplazados por átomos nucleófilos (ricos en electrones) para formar enlaces fuertes con características covalentes.

El carboplatino es con frecuencia usado como parte de regímenes de quimioterapia de combinación. Esto significa que otros agentes de quimioterapia son administrados al paciente al mismo tiempo (el mismo día). Hay muchas ventajas en el ataque múltiple al cáncer. Los fármacos pueden atacar a las células cancerosas en diferentes fases del ciclo reproductivo. Estas combinaciones permiten a los oncólogos trabajar limitando los efectos secundarios.

Los efectos secundarios de los agentes de quimioterapia son frecuentemente lo que permite fijar la dosis máxima. Aunque sea conveniente dar más medicamento para combatir el cáncer, el organismo no puede tolerar tanta carga. Estos son casos en los que el margen terapéutico es muy estrecho. Al administrar al paciente un segundo fármaco que tiene efectos secundarios en otros sistemas orgánicos, la dosis total de los agentes de quimioterapia puede ser incrementada sin exceder la dosis máxima en cualquier fármaco individual.

La combinación de agentes de quimioterapia es tan común, que las mejores prácticas médicas incorporan este método en sus regímenes estándar. El carboplatino se combina a menudo con paclitaxel (Taxol), doxorrubicina, o con agentes de atraciclina. Si bien la combinación de 2 medicamentos es lo más común, existen también otras combinaciones. Un régimen de cuatro fármacos: carboplatino, paclitex, cetuximab, y bevacizumab, recientemente mostró buenos resultados contra el cáncer de pulmón.

El carboplatino es una herramienta importante en el arsenal de los oncólogos como arma contra el cáncer.

Los profesionales de la salud, incluidos técnicos y personal de enfermería, deben ser cuidadosos en torno al carboplatino y tratarlo como un material peligroso. Además de ser un medicamento para detener el crecimiento del cáncer, este también es un carcinógeno – también puede causar cáncer.

Otra cosa buena acerca del carboplatino, en comparación con otros fármacos nuevos, es que no está protegido por patente y por lo tanto es barato. Con los nuevos regímenes médicos de terapia dirigida, el precio es de 50.000 dólares por un tratamiento de seis semanas, y con el carboplatino es menos de 2.000 dólares. La diferencia de costo es notable.

Efectos secundarios del carboplatino