Efectos secundarios del carboplatino

El caboplatino es químicamente menos reactivo que el cisplatino, por lo que es menos tóxico para los riñones y para el sistema nervioso. La desventaja es que la reactividad más baja significa que se necesita una mayor concentración y dosis más altas para combatir el cáncer. Se estima que el carboplatino es de 8 a 45 veces menos efectivo que el cisplatino.

El efecto más preocupante del carboplatino es que tiende a provocar daños en la médula ósea, mediante un proceso llamado mielosupresión, que conduce a la anemia. Las células sanguíneas, producidas por la médula ósea, pueden bajar hasta el 10% de sus niveles normales. Esta caida en los niveles se produce después de unas pocas semanas tras la administración de carboplatino. La gravedad de este problema está influenciada en gran medida por los otros fármacos que estén incluidos en la terapia de combinación junto con el carboplatino.

Otros efectos secundarios:

  • Pérdida de apetito y de peso
  • Dolor de estómago
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Neuropatía periférica
  • Náuseas y vómitos
  • Cambios en la visión y el gusto
  • Ampollas en la boca
  • Fatiga

 

Estos efectos son comunes a muchos fármacos de quimioterapia, especialmente a los agentes alquilantes. Es conocido también que el carboplatino daña los riñones (es nefrotóxico) y el oído interno (en un proceso llamado ototoxicidad).

Las náuseas y el vómito pueden ser graves en algunos pacientes, por lo que a menudo se administran también fármacos antieméticos.

La exposición prolongada a los agentes alquilantes pueden incrementar la resistencia hasta de 10 a 15 veces. Los estudios han demostrado que esto se debe a la respuesta del organismo, que aumenta los niveles del glutatión y de melationinas. La melationina es una proteína que se une a los metales pesados, aumentando cuando los niveles de metales pesados se elevan.

En general, los fármacos de quimioterapia pueden ser descompuestos por enzimas fuera de las células y por células no malignas cerca del tumor. Esto degrada la acción del fármaco de quimioterapia.

El tamaño de un tumor influencia la eficacia del fármaco. Para el fármaco es más difícil penetrar en un tumor grande, así como también es más complicado para los nutrientes y el oxígeno llegar al interior de las células del tumor (de hecho, esta es la idea que está detrás de los inhibidores de la angiogénesis – impedir el crecimiento de los capilares que nutren al tumor).

Los oncólogos conocen desde hace tiempo que los tumores de crecimiento rápido responden más favorablemente a los fármacos contra el cáncer que aquellos de crecimiento lento. Por ejemplo, los tumores de cáncer testicular doblan su tamaño cada 21 días, mientras que los tumores de cáncer de colon doblan su tamaño cada 95 días y el adenocarcinoma de pulmón dobla su tamaño cada 154 días.

La tasa de crecimiento de un tumor alcanza su nivel máximo cuando este está en un 37% de su tamaño máximo (límite).

Las limitantes tóxicas de las drogas basadas en el platino tienden a ser renales – estos causan necrosis tubular aguda-. Estos también causan cáncer secundario. La ototoxicidad (daño del tímpano) es posible.

Los fármacos de quimioterapia como materiales peligrosos

Muchos fármacos de quimioterapia son peligrosos. El National Institute for Occupational Health and Safety (Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Laboral, NIOSH) inclusive ha emitido regulaciones y directrices para los profesionales sanitarios que manejan agentes de quimioterapia.

El Institute for Safe Mesication Practices (Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos, ISMP) lista al carboplatino entre los fármacos que tienen un mayor riesgo de causar daño significativo al paciente si se usa incorrectamente.